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Clima en cifras
Radiador de una vivienda bajo una ventana.

Qué es la curva de calefacción y cómo ajustarla sin estropear el confort

Comprobado el 4 de noviembre de 2026. Si un dato caduca, se corrige y se hace constar.

La curva de calefacción es la regla que usa tu aerotermia para decidir a qué temperatura manda el agua según el frío que haga fuera. Es el único ajuste que puede bajar tu consumo entre un 20% y un 30% sin gastar un euro, y es también el que está mal configurado en la mayoría de las instalaciones.

El principio: cuanto más fría puedas mantener el agua, menos consume el equipo. Ajustar la curva consiste en encontrar la temperatura de agua más baja que todavía mantiene tu casa confortable.


Cómo funciona

Una caldera de gas manda agua a 70 °C haga 0 °C o 12 °C fuera, y se apaga cuando la casa llega a la consigna. Una aerotermia funciona al contrario: modula la temperatura del agua y tiende a trabajar de forma continua.

La curva relaciona dos cosas:

  • Temperatura exterior (eje horizontal)
  • Temperatura de impulsión del agua (eje vertical)

Un ejemplo de curva razonable para suelo radiante:

Temperatura exteriorImpulsión del agua
−5 °C38 °C
0 °C35 °C
5 °C31 °C
10 °C28 °C
15 °C25 °C

Y la misma vivienda con radiadores, que necesitan agua más caliente:

Temperatura exteriorImpulsión del agua
−5 °C50 °C
0 °C46 °C
5 °C41 °C
10 °C36 °C
15 °C32 °C

La pendiente de la curva es lo que ajustas. Una pendiente alta significa que el agua sube mucho en cuanto baja la temperatura exterior; una pendiente baja, que sube poco.


Por qué está casi siempre mal puesta

Tres motivos, por frecuencia:

  1. El instalador la deja en el valor de fábrica, que viene pensado para el caso más desfavorable y suele ser demasiado alta. Es lo más común.
  2. La subieron porque el cliente se quejó de frío los primeros días. Subir la curva es la solución rápida; el problema real era otro (circuito sin equilibrar, aire, zonas cerradas).
  3. Está configurada como si fuese una caldera: 50-55 °C fijos en una instalación de suelo radiante. Funciona, calienta, y cuesta el doble.

El síntoma típico de una curva demasiado alta: la casa calienta rápido, se pasa de temperatura, y el equipo arranca y para mucho. Y la factura es alta sin explicación aparente.

El síntoma de una curva demasiado baja: la casa no llega a la consigna en los días más fríos, o tarda muchísimo.


Cuánto dinero hay en juego

Lo que cuesta cada grado, en una vivienda de 120 m² en zona media con unos 2.000 kWh anuales de consumo eléctrico de calefacción:

Impulsión mediaSCOP estimado (R32)Consumo anualCoste a 0,16 €/kWh
35 °C4,41.700 kWh272 €
40 °C3,81.970 kWh315 €
45 °C3,42.200 kWh352 €
50 °C3,02.500 kWh400 €
55 °C2,72.780 kWh445 €

Bajar la impulsión media de 50 °C a 40 °C en esta vivienda ahorra unos 85 € al año, y el ajuste es gratis y reversible. En una vivienda grande en zona fría, el mismo ajuste puede valer 200-300 € anuales.


Cómo ajustarla, paso a paso

Hazlo en los meses de frío, cuando puedas notar el efecto. Y hazlo despacio: el suelo radiante tarda 12-24 horas en estabilizarse después de cada cambio.

Antes de empezar

  1. Anota los valores actuales de pendiente, desplazamiento y temperatura de consigna. Si algo va mal, vuelves atrás.
  2. Comprueba que el circuito está bien: presión correcta, filtro limpio, sin aire, todas las zonas abiertas. Ajustar la curva con el circuito mal no sirve de nada.
  3. Ten un termómetro fiable en la estancia de referencia, no te guíes por la sensación.

El procedimiento

  1. Fija la consigna ambiente en la temperatura que quieres de verdad (20-21 °C es lo habitual) y no la toques más.
  2. Baja la pendiente de la curva un escalón (o 2-3 °C de impulsión, según cómo lo exprese tu control).
  3. Espera 24-48 horas sin tocar nada. Con suelo radiante, 48.
  4. Mide la temperatura ambiente a la misma hora que el día anterior.
  5. Si la casa sigue en consigna, repite el paso 2.
  6. Cuando la casa empiece a quedarse 0,5-1 °C por debajo, sube un escalón y ahí te quedas. Esa es tu curva óptima.

El objetivo es llegar al punto justo antes de que el confort empeore. No más abajo.

Después del ajuste

Vuelve a revisarlo cuando llegue la primera ola de frío de verdad. Una curva ajustada en noviembre a 10 °C exteriores puede quedarse corta en enero a −3 °C. Por eso la pendiente importa más que el valor absoluto.


Tres errores habituales al ajustar

  • Usar el termostato como si fuera un interruptor. Subir la consigna a 24 °C para que caliente antes no funciona con aerotermia: la casa llegará a 24 °C y habrás pagado por ello. La temperatura de consigna se pone y se deja.
  • Apagar por la noche. Con suelo radiante, un descenso nocturno fuerte obliga a un arranque de mañana que consume más que lo ahorrado. Un descenso suave de 1-2 °C sí puede funcionar con radiadores.
  • Ajustar la curva sin haber equilibrado el circuito. Si una habitación está fría porque recibe poco caudal, subir la curva calienta todas las demás de más para arreglar una. El problema es el equilibrado, no la curva.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se ajusta la curva? En el control de la unidad interior o en el termostato del fabricante, normalmente dentro de un menú de instalador o de configuración avanzada. En algunos equipos hace falta un código de acceso, que el instalador debe darte: es tu instalación.

¿Es peligroso que lo haga yo? No, es un ajuste de parámetros de funcionamiento, no de seguridad. Lo único importante es anotar los valores originales antes de tocar y no bajar la temperatura de ACS por debajo de 48-50 °C, que sí tiene implicaciones sanitarias.

¿Qué es el desplazamiento o “offset” de la curva? Mueve la curva entera arriba o abajo sin cambiar su inclinación. Sirve para corregir un desajuste constante: si tu casa está siempre 1 °C por debajo con cualquier temperatura exterior, es offset, no pendiente.

¿Y si tengo termostatos en cada habitación? Entonces la curva debe ajustarse para la habitación más desfavorecida, y los termostatos de las demás regulan a la baja. Ojo con el ciclado corto: si todos cierran a la vez, el equipo se queda sin caudal.

Mi instalador dice que no se toca. ¿Tiene razón? Tiene razón en que un ajuste a lo bruto puede empeorar el confort. No tiene razón en que no se puede optimizar: la mayoría de las instalaciones salen de fábrica con margen de mejora, y es tu factura.


Los cálculos de este artículo usan 0,16 €/kWh de electricidad, impuestos incluidos, que corresponde a una tarifa de mercado bien elegida en 2026. Si estás en PVPC, usa 0,18 €/kWh; si tienes una de las ofertas más baratas, 0,14 €/kWh. El término de potencia se cuenta aparte.

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