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Clima en cifras
Unidad exterior sobre bancada de hormigón con los silentblocks y la tubería de cobre a la vista.

Cómo elegir instalador de aerotermia

Comprobado el 4 de noviembre de 2026. Si un dato caduca, se corrige y se hace constar.

El instalador importa más que la marca del equipo. Un equipo de gama media bien dimensionado y bien puesto en marcha consume menos y dura más que el mejor del mercado mal instalado. Y a diferencia del equipo, que puedes cambiar, una instalación mal hecha te acompaña quince años.

Estas diez preguntas se hacen en una visita y separan bastante bien a quien sabe de quien improvisa. Al lado de cada una, la respuesta que deberías oír.


Las 10 preguntas

1. ¿Me va a entregar el cálculo de cargas térmicas por escrito?

Respuesta buena: sí, estancia por estancia, con la transmitancia de los cerramientos y la temperatura exterior de diseño de tu localidad.

Mala señal: “con 100 W por metro te vale”. Eso no es un cálculo, es una estimación por metros cuadrados, y en vivienda moderna sobredimensiona casi el doble. El sobredimensionado es el error más caro de todos: sube el consumo entre un 15% y un 30% y acorta la vida del compresor.

2. ¿A qué temperatura de impulsión va a trabajar la instalación?

Respuesta buena: una cifra concreta: 35-40 °C con suelo radiante, 45-50 °C con radiadores, y la explicación de por qué.

Mala señal: no saber responder, o decir 55-60 °C sin haber comprobado si los emisores dan de sí a menos. Esa cifra es la que decide tu factura durante los próximos quince años.

3. ¿Sirven mis radiadores actuales, y cuáles habría que cambiar?

Respuesta buena: una revisión radiador por radiador, con la potencia de cada uno y cuáles se quedan cortos a la temperatura de diseño.

Mala señal: “sí, valen todos” sin mirarlos, o “hay que cambiarlos todos” sin justificarlo. Lo más habitual y más rentable es cambiar tres o cuatro y bajar la temperatura de toda la instalación.

4. ¿Hace falta depósito de inercia en mi caso?

Respuesta buena: depende del volumen de agua del circuito, y sabe calcularlo. Con radiadores y válvulas termostáticas, casi siempre sí.

Mala señal: no mencionarlo nunca. Es una de las siete partidas que los presupuestos baratos omiten y luego aparece como “imprevisto”, o no aparece y el equipo cicla.

5. ¿Está incluida la adecuación eléctrica? ¿Hay que ampliar potencia contratada?

Respuesta buena: ha mirado tu cuadro, sabe qué potencia tienes contratada y te dice si hace falta subirla y cuánto cuesta el trámite.

Mala señal: “eso ya lo verás tú con la compañía”. Son entre 300 € y 1.200 € que te van a aparecer después.

6. ¿Dónde va la unidad exterior y cómo se va a anclar?

Respuesta buena: una ubicación concreta, con las distancias de ventilación del fabricante, desagüe de condensados conducido y soportes con amortiguadores antivibración.

Mala señal: señalar una pared y decir “ahí”. El anclaje rígido a la estructura es la causa número uno de los conflictos de ruido con vecinos.

7. ¿Qué marca y modelo exacto, con qué potencia?

Respuesta buena: marca, referencia completa (del tipo EBLA09D3V3) y la ficha técnica. Así puedes comprobar el SCOP oficial en la base de datos europea EPREL.

Mala señal: “una bomba de calor de 12 kW de primera marca”. Con eso te puede llegar cualquier cosa.

8. ¿Hay servicio técnico oficial de esa marca en mi provincia? ¿Qué plazo en diciembre?

Respuesta buena: un nombre y un plazo realista. Si es él mismo el servicio técnico, cuántos equipos de esa marca tiene en mantenimiento.

Mala señal: vaguedades. Un equipo averiado en pleno invierno con recambio a quince días es un problema serio, y es el criterio que menos pesa en la decisión y más caro sale.

9. ¿Qué documentación me entrega al terminar?

Respuesta buena: certificado de la instalación térmica, boletín eléctrico, certificado de manipulación de gases fluorados, informe de puesta en marcha con los parámetros configurados, manuales y factura detallada por partidas.

Mala señal: “te doy la factura y listo”. Sin esos papeles no tienes garantía, no puedes tramitar ninguna ayuda y el siguiente técnico trabajará a ciegas.

10. ¿Me explica la curva de calefacción y me deja los parámetros por escrito?

Respuesta buena: sí, y además te enseña dónde se ajusta.

Mala señal: “eso no se toca”. Es tu instalación y tu factura. La mayoría de los equipos salen de fábrica con margen de mejora de un 20-30% en consumo.


Comprobaciones antes de la visita

Tres cosas que puedes verificar en diez minutos y que filtran bastante:

ComprobaciónDónde
Empresa habilitada para instalaciones térmicas, con número de registroRegistro de empresas instaladoras de tu comunidad autónoma
Carné de instalador de gases fluorados del técnico que va a cargar el refrigeranteSe lo pides directamente
Antigüedad y actividad real de la empresaRegistro Mercantil, reseñas con fotos de instalaciones, no solo estrellas

Y una señal de alarma clásica: la empresa que te llama por teléfono sin que la hayas contactado, con una oferta que caduca esta semana. En este sector funciona mucho la venta a puerta fría con financiación encadenada.


Cómo comparar tres presupuestos

Pide tres y ponlos uno al lado del otro por partidas, no por total. Si vienen en una sola línea, pide el desglose: la negativa ya es información.

Fila a compararQué estás buscando
Marca, modelo y potenciaQue sea el mismo rango en los tres; si uno propone 14 kW y otros 9, alguien no ha calculado
Temperatura de impulsión de diseñoQue la diga, y cuanto más baja, mejor
Emisores incluidosSi uno no cambia ningún radiador, probablemente trabajará a 55 °C
Depósito de inercia y de ACSVolumen concreto
Adecuación eléctricaIncluida o no
Legalización y certificadosIncluidos o no
Desmontaje y retirada del equipo antiguoIncluido o no, y el depósito de gasóleo aparte
Equilibrado y puesta en marchaQue aparezca como partida
Garantía y mantenimientoAños de equipo y de compresor, y si la ampliación exige contrato
Plazo de obra y forma de pagoNunca el 100% por adelantado

No elijas el más barato: elige el que mejor explica lo que va a hacer. La diferencia entre un presupuesto de 7.000 € y otro de 11.000 € para la misma vivienda casi nunca está en el margen; está en las partidas que el primero no incluye.


Señales de alarma

  • Presupuesto en una sola línea, sin desglose.
  • No menciona el cálculo de cargas.
  • Pide más del 40-50% por adelantado.
  • Promete un ahorro del 60-70% sobre el gas sin haber visto tus emisores ni tu aislamiento.
  • Te mete prisa con una oferta que caduca.
  • No quiere dejar por escrito la marca y el modelo.
  • Ofrece hacer la instalación “sin papeles” para ahorrar.

El último es el más tentador y el peor: sin legalización no hay garantía, no hay ayuda ni deducción, y un siniestro puede no estar cubierto por el seguro del hogar.


Preguntas frecuentes

¿Mejor un instalador local pequeño o una empresa grande? El local suele atender mejor y más rápido, y la grande tiene más músculo para garantías y recambios. El criterio que de verdad discrimina no es el tamaño: es si entrega cálculo de cargas y documentación completa.

¿Me fío de los comparadores de presupuestos online? Sirven para conseguir contactos rápido, y está bien usarlos para eso. Pero el filtrado lo tienes que hacer tú con estas diez preguntas: el comparador te pone en contacto, no valida la calidad técnica.

¿Qué hago si el instalador desaparece después de la obra? Si tienes el certificado de la instalación y la factura, la garantía del fabricante sigue siendo tuya: contacta con el servicio técnico oficial de la marca con el número de serie. Es otra razón para no aceptar una instalación sin papeles.

¿Puedo contratar el equipo por mi cuenta y solo la mano de obra? Se puede, y a veces sale más barato, pero te quedas en medio si hay un problema: el instalador dirá que el equipo viene mal y el fabricante que está mal instalado. Para un ticket de 10.000 € no lo recomiendo.

¿Cuánto debería tardar en darme el presupuesto? Entre tres días y dos semanas, y debe incluir visita. Un presupuesto por teléfono o por WhatsApp sin ver la vivienda no es un presupuesto.


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