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Clima en cifras
Unidad exterior sobre bancada de hormigón con los silentblocks y la tubería de cobre a la vista.

9 señales de que tu aerotermia está mal instalada

Comprobado el 4 de noviembre de 2026. Si un dato caduca, se corrige y se hace constar.

La mayoría de las aerotermias que “consumen mucho” no están averiadas ni son malas: están mal dimensionadas o mal configuradas. Y la diferencia entre una instalación bien ajustada y una mal ajustada, con el mismo equipo y la misma casa, puede ser del 30% o 40% en la factura.

Estas son las nueve señales, ordenadas de la más grave a la más fácil de corregir. Las cinco primeras requieren al instalador; las cuatro últimas puedes comprobarlas tú esta tarde.


1. El equipo arranca y para cada pocos minutos

La señal más grave de todas. Se llama ciclado corto y significa que el equipo no tiene suficiente agua en el circuito ni suficiente demanda para trabajar de forma estable.

Cómo detectarlo: ponte delante de la unidad exterior con la calefacción en marcha y un día frío. Si arranca y se detiene en ciclos de menos de 10-15 minutos de forma repetida, lo tienes.

Qué lo causa: equipo sobredimensionado, falta de depósito de inercia, o demasiadas zonas cerradas a la vez.

Por qué importa tanto: sube el consumo entre un 15% y un 30% y acorta la vida del compresor, que es la pieza más cara del equipo. Esto no es un ajuste fino: es un defecto que hay que corregir.


2. La temperatura de impulsión está en 50-55 °C con suelo radiante

Si tienes suelo radiante, el agua debería ir a 33-38 °C. Si está a 50 °C, el equipo está trabajando en su peor zona de rendimiento sin necesidad.

Cómo comprobarlo: en la pantalla del equipo o en el termostato, busca “temperatura de impulsión”, “temperatura de ida” o “flow temperature”.

Casi siempre es un problema de curva de calefacción mal configurada, no de la instalación física. Es la corrección más rentable que existe: puede bajar la factura un 25% con un ajuste de software.


3. No existe el cálculo de cargas

Si pides el cálculo de cargas térmicas de tu vivienda y no lo tienen, la potencia del equipo se eligió a ojo. Lo normal en ese caso es que esté sobredimensionado, porque es el error que no da quejas inmediatas: calienta, pero cicla y consume.

Señal de alarma: una vivienda de 100-120 m² con aislamiento medio no necesita 16 kW. Si te instalaron eso, pide explicaciones.


4. No hay depósito de inercia y tienes radiadores con válvulas termostáticas

Con radiadores y válvulas en cada uno, cuando todas cierran el equipo se queda sin caudal. El depósito de inercia es lo que lo evita.

Cómo comprobarlo: mira si hay un segundo depósito aparte del de agua caliente sanitaria. Si solo hay uno, probablemente falta.

Pide el número: volumen de agua de tu circuito frente al mínimo que exige el fabricante de tu equipo. Si el instalador no sabe dárselo, no lo calculó.


5. No te entregaron informe de puesta en marcha ni papeles

Sin certificado de instalación y, si se tocó la electricidad, boletín, no puedes tramitar subvenciones, no puedes aplicar la deducción del IRPF, y la garantía del fabricante puede quedar en el aire.

Y sin informe de puesta en marcha con los parámetros configurados y los caudales, lo más probable es que nadie haya equilibrado ni ajustado nada: el equipo está funcionando con la configuración de fábrica.


6. Hay habitaciones que no calientan y otras que se pasan

Es el síntoma clásico de falta de equilibrado hidráulico: unos circuitos reciben más caudal que otros, y el equipo trabaja de más para compensar la zona fría.

Consecuencia: entre un 10% y un 20% de consumo extra, y confort desigual.

Se corrige ajustando los detentores de los radiadores o los caudalímetros del colector de suelo radiante. Es trabajo de una tarde para un técnico.


7. La unidad exterior está anclada a la pared sin amortiguadores

Mírala. Si está sujeta directamente a la fachada o a una viga, sin bancada ni tacos antivibración, vas a tener ruido transmitido por la estructura, y se oye en sitios insospechados del edificio.

Comprueba también el desagüe de condensados: si el agua cae libremente al suelo, en invierno tendrás una placa de hielo donde pisas.


8. No hay espacio libre alrededor de la unidad exterior

Los fabricantes especifican distancias libres mínimas en todas las direcciones. Si la unidad está en un hueco estrecho, un tendedero cerrado o un patinillo, el aire que expulsa vuelve a entrar —recirculación— y el rendimiento se derrumba.

Señal típica: funciona razonablemente en otoño y entra en fallo o rinde mal en los días más fríos.


9. El agua caliente tarda muchísimo o se agota enseguida

Con un depósito de 200-300 litros bien configurado, una familia de cuatro no debería quedarse sin agua caliente. Si pasa:

  • El depósito es demasiado pequeño para tu familia.
  • La temperatura de consigna del ACS está mal ajustada.
  • La programación hace el ciclo a una hora que no te sirve.

Los tres son ajustes, no averías.


Qué puedes comprobar tú en diez minutos

ComprobaciónDónde
Temperatura de impulsión actualPantalla del equipo o termostato
¿Cicla en menos de 15 minutos?Mirando y escuchando la unidad exterior
¿Hay depósito de inercia?Junto al equipo, un segundo depósito
¿Hay bancada y amortiguadores?Mirando la unidad exterior
¿Hay desagüe conducido?Mirando bajo la unidad exterior
¿Tengo certificado y boletín?Tus papeles de la obra
¿Está en modo automático o de curva?Menú de configuración

Con esas siete respuestas tienes un diagnóstico bastante fiable y un argumento concreto para la llamada.


Cómo reclamar

  1. Documenta. Fotos de la unidad exterior y del equipo, lecturas de temperatura de impulsión, consumos mensuales del contador, y tus papeles de la obra.
  2. Reclama por escrito al instalador, no por teléfono. Enumera los defectos concretos y pide una visita de revisión y el informe de puesta en marcha. Ten en cuenta que las instalaciones tienen un plazo de garantía legal, así que no dejes pasar el tiempo.
  3. Si no responde, pide una segunda opinión técnica de otro instalador por escrito. Suele costar 100-200 € y es la prueba que cambia las conversaciones.
  4. Si hay desacuerdo, puedes acudir a los organismos de consumo de tu comunidad autónoma. Para instalaciones legalizadas con certificado, el camino es más claro.

El orden importa: antes de reclamar nada, pide que te ajusten la curva de calefacción y que equilibren la instalación. Muchos casos de “consume demasiado” se resuelven ahí, sin obra y sin conflicto.


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